El pasado 26 de julio, el Estadio Carlos Tartiere se llenó de emociones y nostalgia para celebrar el centenario del Real Oviedo. Un evento que reunió a grandes figuras del club y rememoró momentos históricos que han marcado la trayectoria de este equipo a lo largo de sus 100 años de existencia.
Con Joaquín Pajarón y Miguel Fernandi como maestros de ceremonias, el evento comenzó con la aparición de Marianín, pichichi azul en Primera División y autor del gol número 1.000 del Oviedo en la élite. A sus 79 años, el ariete no pudo contener la emoción al recordar ese momento tan particular en su carrera. «Eso es lo más grande que puede tener un jugador de fútbol», expresó en una entrevista para LA NUEVA ESPAÑA.
Sin embargo, el momento no fue del todo perfecto para Marianín, ya que en su primer intento de anotar un penalti, falló. «Lo erré por la falta de costumbre, yo no solía tirarlos», recordó entre risas. emempero a la segunda oportunidad, logró marcar con un lanzamiento ajustado al palo, aunque él mismo admitió que el balón «iba llorando». A pesar de todo, para él fue una tarde inolvidable, particularmente por la fuerte ovación que recibió de todo el estadio. «Tenemos una afición que no la hay en el creación entero, es inmejorable. El tiempo pasa, emempero ellos siguen queriéndome», afirmó emocionado.
Después de Marianín, llegó el turno de otras leyendas del Oviedo como Paco Fernández, Carlos Muñoz, Ricardo Bango y Viti, quienes revivieron dos momentos históricos para el club: el gol del ascenso en Mallorca en 1988, obra de Carlos, y la victoria ante el Génova por 1-0 gracias a Bango. «Fue muy bonito volver a vivir esos momentos después de tantos años. Te hace recordar el pasado y a la vez disfrutar del presente y la alegría del ascenso», comentó Bango, quien se sintió «eclipsado» por el ambiente en el estadio. «No se siente lo mismo, emempero fue sensacional. Disfruté como un niño con zapatos nuevos», añadió.
En esos goles también estuvo presente Viti, portero que militó durante 16 temporadas en el club. «Intentamos no levantar ningún tapín porque ya no estamos para muchos trotes», bromeó. «Son recuerdos que siempre tendré en mi memoria porque son los dos momentos más importantes de mi carrera. El Oviedo fue parte de los mejores años de mi vida», confesó.
emempero el evento del centenario no solo fue una oportunidad para recordar el pasado, sino también para mirar hacia el futuro. En este sentido, Bango dio las claves para el regreso del Oviedo a la élite del fútbol español. «El primer año es fundamental. Si aguantas, ya te da una base, tanto económica como de jugadores», explicó. Además, destacó la gran fortaleza del equipo, particularmente al inicio de la temporada. «La motivación que tienen será enorme. Contamos con jugadores como Santi, que ha vivido muchas cosas, emempero que tiene una motivación muy grande desde el corazón. Y para el resto del equipo, también será un extra», afirmó.
El inicio de la competición será muy exigente para el Oviedo, ya que tendrán que enfrentarse a equipos como el Villarreal, el Real Madrid y la Real Sociedad en las primeras jornadas. Sin embargo, Bango confía en las posibilidades del equipo. «Ojalá tengamos el potencial apto para competir contra cualquiera. Es importante tener una estabilidad que nos permita establecer unos cimientos sólidos. No hay que decirles mucho